11 de noviembre de 2009

Un Kebab, un guión pringoso y si cambio se ensucia todo

La culpa la tuvo el kebab, sólo el kebab. Había encendido la televisón, pero no el disco duro conectado a ella para elegir serie o película a mi gusto a fin de disfrutar de ambos (serie/película y kebab) al mismo tiempo. Craso error.

Una vez que empiezas a comerte un kebab es IMPOSIBLE que toques otra cosa que no sea el kebab hasta que finalices la operación. Claro, a no ser que seas un cerdo y te importe un comino que cada cosa tocada, mínimamente rozada por tus dactilares, quede impregnada automáticamente por restos grasientos rezumantes de cualquier ingrediente que compone el ínclito kebab. Y esto, señoras y señores, por supuesto, incluye el mando de la tontovisión.

Y da la maldita casualidad de que el canal elegido por la tontovisión, apagada la última vez en ese canal (no me pregunten por qué) fue La Sexta. También da la casualidad de que en ese momento, mi momento Kebab, estaban emitiendo El Intermedio.

Alguna vez mi curiosidad se paseó por El Intermedio hace meses, entre zappings, camino de alguna otra cosa. Y se detuvo en Thais Villas, en la china esa de no sé dónde cón no sé qué nombre, y sobre todo en Wyoming, sobre todo en él, preguntándose quién demonios le estaría escribiendo los guiones, porque estaba claro que no era él. Wyoming siempre dió para mucho más que para ese humorucho de cerebro vacío lleno de chistes facilones y series de gags tontunos... pensaba entonces.

Agarrada a mi kebab, deseando como nunca que fuera pequeño (¿desde cuándo? ¿desde cuándo he expresado yo semejante rechazo por un kebab?), odiándome por no haber forrado el mando a distancia con Aironfix para así poder cambiar de canal, y presenciando durante los 15' largos que me duró la cenita, aquellos terribles diálogos de El Intermedio (con ese público al que se nota teledirigido hacia unas risas forzadas, pero muy forzadas), me hice la nota mental de no volver nunca jamás a pasar por ahí, por la Sexta a esa hora, ni haciendo zapping.

Sacan un dromedario apareándose (ja-ja-ja, qué risa) y montan toda una serie de gracietas a propósito de ello (la cosa se dilata un poco demasiado, casi como el orificio de la dromedaria, o incluso más. Una exageración, vamos). Después, dos de los integrantes de ese gran elenco de comicastros con el que se ha rodeado Monzón, hacen una parodia germanochiquitófona (llevaba el kebab a medias y pensaba "acábate ya! ya! ya!"), y por fin sale Wyoming, el pobre, contando un par de chistes facilones, muy muy facilones, que me imagino, dado su ingenio, aquel al que nos tenía acostumbrados antes de este tremendo agujero negro en el que ha caído, a él le parecerían también espantosamente vergonzosos.

Supongo que todo el misterio reside en una suculenta cifra llena de ceros a fin de mes, y en que el programa, dado el nivel del público (de ese público que lanza al estrellato, al liderazgo de audiencia a "esos" programas que todos sabemos. Ese es el nivel que tenemos. Nivelazo), tiene notoriedad. Y al final eso es lo que acaba interesando, a fin de cuentas, en detrimento de la calidad (vamos, el cuento de siempre, no estoy descubriendo la pólvora).

Otro día les contaré lo que me pasó con SLQH... programa que vi por primera vez ayer, a raiz de un post escrito por @Kurioso... Tampoco tiene desperdicio. También lo había rozado en zappings. También... pero forma parte de otra historia.

12 de octubre de 2009

Habia una vez un cerdo

Si, en Afganistan creo que habia uno solo, cuentan que el pobrecito vivia en el zoologico y lo mataron despues de ver lo que decia la tontovision sobre la gripe A (A porque es la primera de su clase? Desde luego sigue en el top 10 desde esta primavera, tu y yo lo sabiamos, como hubiera dicho el inigualable Luqui).

Desde este teclado italiano sin acentos, rodeada de montanias, sin enies, con un sol esplendoroso que no tiene ni idea de otonios ni de nubes ni de gripes, me gustaria decirle a la seniora ministra de nuestra Sanidad y de la suya propia que probablemente no me vacune este invierno (sigo la misma tonica de los inviernos anteriores). Tampoco usare mascarilla, ni dejare de abrazar o besar (o ambas cosas si se tercia, en que sitios no pienso decirselo a usted, seniora ministra, soy persona de natural timido y no acostumbro a publicitar mis muestras de afecto) a los que quiero. No cesare de morder la punta del lapiz o el capuchon del boligrafo, bebere agua de donde me plazca (y no puede usted imaginarse de que sitios he llegado yo a beber agua sin que este cuerpo se queje ni un poquito), y en fin, mantendre todos y cada uno de los habitos que han sido parte de mi vida desde el siglo anterior.

Segun los oscuros vaticinios anunciados a bombo y platillo por los medios de comunicacion, por usted misma y por unos cuantos seres humanos agarrotados sus cerebros por ataques de idiocia sin par, es probable que el proximo anio a estas alturas mi cuerpo este siendo objeto de las mas crueles disecciones por parte de avidos estudiantes de medicina. Post mortem, claro esta. A pesar del riesgo no pienso cejar. No me voy a vacunar, seniora ministra. Y veremos quien gana, si el virus o yo.

Nota: De ganar yo, espero alguna compensacion a mi sin par valentia. Sera para mi un placer contactar con usted con ocasion de la celebracion del fausto dia de la hispanidad 2010, cuando los carros de combate y demas juguetitos de este nuestro ejercito vuelvan a encontrarme tan vivita y coleando como hoy.

Nota 2: Si me librase de esta pandemia sin predecentes, se me consideraria acaso un prodigio humano, naturalmente, en el sentido biologico de la palabra? Donaria mi cuerpo a la ciencia en caso necesario. Gratuitamente, faltaria mas.

7 de octubre de 2009

La Ciencia Española No Necesita Tijeras

Hoy todo el mundo se está acordando del gobierno, y también de los investigadores. Ah, y del dinero, claro, del dinero. Para escribir esta entrada quería haber contado con la opinión experta de los afectados por estas tijeras, y lo he intentado. He contactado con algunos hombres de ciencia cuyos nombres y actividades son una referencia a tener en cuenta hoy. Pero deben estar muy ocupados investigando, y han preferido mantener el silencio como respuesta.

Y de repente me he acordado de "los otros", de esos que no he oído mencionar en estos días. El cuarto y probablemente más importante mimbre de esta cesta que llevamos tejiendo en la última semana de la mano de @Irreductible: Los muertos, y los que todavía viven sufriendo esas miles de enfermedades cuyas curas están intentando buscar los investigadores desde hace tantos años. Hay miles de ellos buscando otras cosas, sí. Pero una parte del presupuesto dedicado a ciencia se les va en esto, en querer encontrar esa hasta ahora utópica cura contra el cáncer, o el sida, por ejemplo.

Continuemos en esta escena y limitémonos sólo al cáncer o a la leucemia. Sí, la investigación en España abarca muchos más campos, pero no seamos ambiciosos. Mi blog es humilde, no vamos a matar moscas a cañonazos tampoco...

Se lo voy a poner más fácil aún. Hoy me siento magnánima. Dentro del ámbito del cáncer y la leucemia, habría tantos enfermos y tantos hospitales que elegir en nuestro país, que lo voy a elegir yo por ustedes, señores de la política, para que no tengan que hacer el esfuerzo. Lo voy a designar a dedo (ah, dónde habré aprendido a hacer esto...).

De entre todos los posibles, el elegido es El Hospital de San Rafael de Madrid. Allí hay una Unidad de Oncología Infantil. Sí, Infantil. Niños que se mueren de cáncer y leucemia, otros que sobreviven nadie sabe muy bien por qué.

Vayan, señores políticos y díganles a esos niños, muchos de ellos calvitos y con ojeras por efecto de la quimioterapia, que este año las personas que investigan su enfermedad van a tener menos dinero para hacerlo, menos medios, y menos tiempo.

Los niños, que no por niños son más tontos, probablemente les hagan una pregunta como esta: "¿y entonces la cura va a llegar más tarde?". Y ustedes, señores políticos, van a tener que responder que sí.

Y cuando uno de esos niños les pregunte algo como esto: "¿Y si la cura llega más tarde, eso quiere decir que vamos a morirnos más niños?", entonces señores políticos, tendrán que responder lo que ustedes consideren.

Son niños, ya saben. Y están enfermos. Ustedes verán.


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EDIT de las 14:13: Jamás, repito, jamás fue mi intención que nadie se hiciera eco de mis palabras. Sólo he querido participar en la iniciativa como todos los demás. A cambio, esto: http://meneame.net/story/ciencia-espanola-no-necesita-tijeras.

Es la última vez que mi blog participa en una iniciativa de estas o de cualquier otra característica. ¿A cambio se lleva un hostiazo así? última vez. No pedía nada a cambio porque cuando participas en algo de esta índole lo haces porque estás de acuerdo con el motivo que lo generó y nada más. No he plagiado a nadie, repito, a NADIE. NUNCA LO HAGO cuando escribo, y si copio de alguien menciono la fuente SIEMPRE (preguntádselo a Rinze, Halón Disparado, Doctor Mapache y algunos más. Siempre que he mencionado cosas suyas, lo primero que he hecho es utilizar su nombre en la entrada).

Sigo a @Irreductible y a todos los demás que estáis en esto, pero no contéis conmigo para nada más. Es la última vez.

2 de octubre de 2009

LA CIENCIA ESPAÑOLA NO NECESITA TIJERAS...



Se ha iniciado un movimiento de protesta pacífico en la red apoyado por la gran mayoría de los bloggers científicos del país. Ayer en Twitter el señor Javier Peláez (alias @Irreductible) se encargó de ir organizando el sarao, y lo mejor para estar informado de qué se puede hacer para colaborar con la causa es pasarse por su blog.

Por cierto este post es un copia/pega del que ha publicado Maikelnai.

Podemos? Podemos.