Sitúense: 75 km/h, Pº de Recoletos, Madrid, Espiñññña.
En esto, absceso de risa floja. Sí, todo junto. En la nariz, picor horrible. En la mente una risa de estas que empieza, se materializa, sigue y no se va. La cantidad de lágrimas que producen mis instrumentos oculares es inversamente proporcional a la visibilidad, por lo que disminuyo notablemente el ritmo del velocípedo. Finalmente, detengo el susodicho.
Las carcajadas continuan, cerebro actúa de forma completamente independiente. Señora con niño en semáforo. Niño que me mira. Sonríe levemente. Contacto visual. Niño tronchándose de risa. Él no sabe por qué, ni yo tampoco. Señora mira niño. Niño mira a señora. Señora me mira a mí, mientras me rasco la nariz de forma pertinaz, y continuo carcajeándome estúpidamente. Niño monta una escandalera de risas. Para qué queremos más. Señora hace los coros de este carrousel feliz de primavera y se ríe también.
De la nada surge un esbirro de Esperanza Aguirre ("yo inventé los Agentes de Movilidad" #Aguirrefacts) y me dice textualmente: "oiga por favor, circule, circule". Me parece tan peliculero, tan frase de extra, quasi de producción Berlanguesca, que como me siento tan graciosa (atención, que es que no me había dejado de reir todavía), voy y le suelto "ya voy Señor Gendarme" (GENDARME, que le he llamado así, en serio...).
He considerado conveniente acelerar y pirarme a escape, porque lo de "Gendarme" iba a acarrearme consecuencias desastrosas.
Desde aquí agradezco a ese semáforo que en aquel momento estuviera providencialmente verde.
Hace 1 día


3 prueban puntería:
Insensata, podías haber terminado en la gendarmería...
Muy divertido, ya seria la monda si te pide educadamente los papeles en frances, :-)
Saludos
Serás Gaznápira!
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