9 de agosto de 2009

Mariconadas, lagartijas y espasmos



"Mariconadas nada. Para dormir 4 horas ya aguanto hasta el final"
By Bala Perdida



Frase patentada por Bala Perdida hace más de 15 años con ocasión de míticas salidas nocturnas inacabables, duchazo posterior, cero horas de sueño y viaje en modo "echando viruta" a la oficina para aguantar estoicamente una jornada laboral que después se borraría de su cerebro para siempre.

Actualmente, y más concretamente desde el mes de marzo de 2009, suele aplicarse más a noches en blanco transcurridas entre los paseillos por internet y el visionado de series, o bien a noches combinadas ambas cosas con el contenido del párrafo anterior. Se quiere hacer notar, no obstante, para que el público lector lo tenga en cuenta y juzgue tal cual sus meninges le den a entender, que hasta el año en curso Bala Perdida aún ha sido capaz de cumplir lo establecido en el párrafo primero, de lo cual se permite una misma (servidora) deducir (si es que a ustedes no les importa) que todavía le queda dinamita para rato.

Y dicho esto, añado que son las 7:53 hora Berlín, Paris, Roma, Madrid, Bruselas, y que ésta ha sido una de esas noches de "mariconadas nada" (con internet, sin copas, afortunadamente amaneciendo domingo, y aunque no fuera domingo tampoco importaría demasiado, pero esa no es la cuestión).

Muy bien. Ahora que han dicho "friki" y se han quedado más a gusto, les participo que están a punto de asombrarse. Piensen en lagartijas. ¿Sí?

Bueno, pues con las lagartijas en mente, váyanse al momento en el que se corta la cola a una de ellas y ésta (la cola, no la lagartija) continua moviéndose espasmódicamente (porque la lagartija, no la cola, probablemente se haya pirado a escape segundos después de la malintencionada cortadita).

Pues me ha venido aquella (la cola, no la lagartija) a la cabeza después de leer que Henri Languille, condenado a morir en la guillotina en 1905, no sólo movía párpados y labios (después de guillotinado, atención), sino que además, y esta es sin duda la parte más increible de toda la historia, al grito de "¡¡Languille!!", sus párpados se levantaron sin espasmo alguno, "como ocurre en la vida cotidiana cuando la gente despierta o es arrancada de sus pensamientos".

Hablo "genéricamente" de Henri Languille después de muerto, pero para ser justa, debería hablar exclusivamente de su cabeza, cuyos gestos estaban siendo escrutados y descritos al detalle por un tal doctor Beaurieux. Nada dice sobre el resto del cuerpo, separado del cráneo tras la ejecución.

Antes de enviar cualquier frikivideo, o endiñarles cualesquiera frikifotos con gatito o sin él, más friki todo ello que haberse pasado toda la noche en modo "mariconadas nada", prefería hacerles partícipes de esta curiosidad, que he conocido a través de Aquí Estuve Ayer..., donde podrán leer el resto de la historia.

En The Guillotine Headquarters hay más información sobre este instrumento de ejecución, nombres propios asociados a él y algunos otros datos curiositos.

1 comentario:

Julio dijo...

¿Y si el doctor Beaurieux dejara de tomar opio ANTES de tomar sus notas científicas?

^_^