2 de diciembre de 2008

Mi Agüelita tenía un gato...

...con las orejas de trapo y el culito de papel. ¿Quieres que te lo cuente otra vez? si/no. Que no me digas que sí, que me digas que no, que mi agüelita tenía un gato con las orejas de trapo...

¿Conocían ustedes este hábil truquito infantil para tener entretenido a un niño durante un rato considerablemente largo?

Si la respuesta es negativa, miren, les he hecho un favorcito. Si la respuesta es positiva, estupendo, me van a entender.

Erase una vez una oficina, como muchas otras. Erase una vez un departamento que no tenía nada, pero nada fuera de lo normal. Erase una vez un ser humano... peculiar. Porque, señoras y señores, estimado público, ¿cuántas veces puede preguntarse durante el transcurso de 5 años enteros el número de horas de diferencia que hay entre Madrid, Tokio, y Sydney?

Aparentemente, pero sólo aparentemente, estaríamos hablando de algo inofensivo, de una nimiedad. ¿Sí? No, de eso nada.


Si les digo que el sujeto responsable de semejante pregunta es SIEMPRE EL MISMO, que quien debe responder siempre soy yo, y que una escena idéntica viene repitiéndose aproximadamente dos veces al día, tres días a la semana durante, como ya he dicho, los últimos cinco años, ¿qué dirían ustedes, señoras y señores? ¿Qué dirían si les digo que SÉ con toda certeza, que mañana tendré que volver a responder la misma pregunta otra vez?

Como respetables lectores de esta ida de bola atemporal que es mi GloboBlog, sus opiniones para mí son sagradas. La mía, sin embargo, no lo es. Por lo tanto, como es mi GloboBlog, y como puedo decir lo que me venga en gana, dire:

Me siento en un bucle absurdo, alejada completamente de las leyes del espacio tiempo. Me siento en un interminable día de la marmota, y cada vez que tengo que repetir que en Tokyo (con y o con i, ya me importa un pito), están 8 horas por delante de nosotros, o sea que el día ya se ha terminado, súmale 2 horas más a Sydney, es como si fuera otra vez ayer, pero antesdeayer o el mes pasado. Aunque quizá podría ser mañana. Gran confusión.

Pero eso no es lo peor. Es malo que lo pregunte, sí. Es malo que continue preguntándolo y me sumerja en este marasmo de redundancias horarias. Mas... Si la cuestión surge temprano durante el ante meridiano (horas am, ya no sé ni decir "por la mañana") todo es más fácil. Sólo tiene que sumar hora this is Spain+8 u hora this is Spain+10.

Como sea por la tarde... ¡vive dios! Tanto en Tokio como en Sydney no sólo habrá que sumar horas sino que será un DIA NUEVO.

Contra todo pronóstico (contra todo pronóstico de ustedes, Señoras y Señores del público lector de este GüeboGloboBlog, a quienes supongo normales o de una raza superior a la mía, imagínense a la de este ser que suma horas con los dedos de las manos), decía, contra todo pronóstico, si en el transcurso de sus actividades sumatorias comprueba que el día en Sydney o Tokyo, milagro, cambia a la jornada siguiente, me mira interrogante.

Yo espero su pregunta como un ave carroñera.

A veces llega, y a veces no. Pero la mirada interrogante no falla. Y siempre es por la misma razón: porque aquí es, pongamos, día 3 por la tarde, y allí día 4 de madrugada. Y ello le causa nudo cerebral.

Todo parecido con la realidad es una coincidencia tan absurda que parece de verdad.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Perdón, ¿y a todo esto que hora sería en Tokyo? ¿Y en Sidney?
:P

Bala Perdida dijo...

Jazzmel es usted un público único realmente encantador. Me ha leído no una, sino dos veces. Y por si fuera poco, encima deja una estela con dos comentarios. No sé dónde mandarle mensajes de agradecimiento, créame que lo he intentado. Estoy en proceso de alquilar una parcelita en el Parque del Retiro de Madrid. Allá erigiré una estatua de mármol. Será un saxo, muy representativo del Jazz. En la placa escribiré "A Jazzmel, único lector que me leyó 2 veces. Gracias".

Bala Perdida dijo...

Disculpe que no haya contestado a su pregunta, qué descuido. Sé que era retórica, pero aún así, usted publicó su comentario a las 11:02 hora This is Spain. En Tokyo serian las 19:02 y en Sydney las 21:02.

Se lo digo porque ya he vivido este momento hoy. Sólo que a las 9:30 hora This is Spain. Parecería excesivamente redundante hacer la conversión. Efectivamente, lo es. No deseo torturarle más, señora mía, señor mío, el tiempo, aunque parezca mentira dadas las circunstancias espaciales, apremia.

Anónimo dijo...

...
con las orejas de trapo
y el culito de papel,
por favor,
CUÉNTAMELO OTRA VEZ
...