1 de diciembre de 2008

Tributo al Brillante Encefalograma de un Señor Judío

Ha habido muchos señores judíos en la historia de la humanidad que se merecerían más de un tributo, y más de dos. Resulta inevitable citar a Albert Einstein, Sigmund Freud o al gran Avicena. Quizás un poco fuera de lugar quede Bernard Schwartz, más conocido como Tony Curtis, a quien hay que reconocer una indiscutible genialidad en su trabajo. Citemos también a Woody Allen y Steven Spielberg. Junto a estos 6 habrá otros muchos más, entre ellos todos los que fundaron los primeros estudios cinematográficos en la entonces jovencísima Hollywood; mucho antes, los que después se harían con los emporios financieros que hoy gotean como todos los demás. Y casi en la prehistoria de las finanzas, los primeros prestamistas, que se ganaron la fama de usureros pero gracias a cuya justa medida del dinero y conocimientos monetarios, aportaron a la comunidad las primeras nociones crediticias y a cambio obtuvieron pingües beneficios.

Peeero... el Magnífico Encefalograma del Señor Judío que hoy me ocupa no curaba personas, ni prestaba dineros, ni dirigía películas ni actuaba en ellas. No.


Se llamaba BILL BERNBACH. Nació en 1911, y creaba ideas.

Junto con otros 2 socios, fundó su propia agencia de publicidad, DDB (Doyle, Dane y Bernbach, es gracioso, porque Dane también era judío), y juntos consiguieron elevar lo que hasta ahora había sido simple y pura propaganda a otra categoría diferente. Y además, vender, vender como nunca se había hecho antes.

Bill Bernbach murió en 1982 y continua siendo una leyenda, como lo son otros de sus coetáneos, pero tan pocos, que se podrían contar con los dedos de una mano y sobrarían dátiles. Junto a él, en el podio de los grandes de la publicidad y de las ideas inéditas no puede dejar de mencionarse a Leo Burnett y a David Ogilvy.

Aquí dejo dos muestras de la genialidad de Bill Bernbach.


Think Small Es la más famosa campaña de Bill para VOLKSWAGEN. Con ella las ventas del pequeño ESCARABAJO, aparentemente invendible en Norteamérica, sobrepasaron cualquier expectativa. El concepto, simple. La idea, arrebatadoramente clara.

Lo que decía El Tito Bill
por si a alguien le interesara leerlo.

2 comentarios:

MU dijo...

Husmeando en el blog de la mujer tirita me topé con tu comentario, y bueno, ya somos dos porque mi blog no lo visita nadie mas que yo. Tendrá que ver con que esto de la tecnologìa no es lo mio y que todo es muy rudimentario dentro de burbujas de jabón.
En fin, solidariamente me uno como primera seguidora de tu blog porque además me gusta lo que escribes y creo que vale la pena seguirlo.
Saludos de México.

Anónimo dijo...

Bueno, pues también te vi en el blog de la mujer tirita, y ya tienes otro lector.

Un saludo y sigue así, que está interesante.