13 de marzo de 2009

Lo dice la ciencia médica (II)

Suponeres ficticios a partir de la obra de Heaton y Lewis.

- La Universidad de Bristol se gastó dinero en que dos señores se pringaran las manos de caca. Literalmente.

- Si uno de los dos o ambos hubieran estado casados en el momento del estudio que les llevó a concluir en el fastuoso Bristol Stool Chart, es de imaginar que sus esposas les recomendasen con énfasis cada noche antes de cenar "querido, lávate las manos, que vamos a cenar" (facilitando para ello una botella de aguarrás).

- El Tipo 1 pasa con dificultad. El tipo 5 pasa con facilidad (ambos tipos, de caca, of course, pasan por el cólon mejor o peor). Si Heaton y Lewis CONOCEN este detalle es porque:

a) han estado haciendo preguntas incómodas a los sujetos de su estudio (francamente desolador para ambas partes)
b) han sido ellos mismos sujetos de estudio con sus propios productos de estudio (Pensamiento: "ahora voy a estudiar mi propia caca").

- Y ya que estamos, la pregunta que se suscita es: ¿qué nivel de confianza altísimo tenían Heaton y Lewis para estar hablando de cacas todo el santo día? Y encima de las suyas propias. Porque yo sólo hablo de este tema (y sólo en genérico) con gente de mucha confianza.

- ¿Quién más en la Universidad de Bristol conocía los trabajos de Heaton y Lewis? ¿Había cachondeito encubierto entre sus allegados? ¿O por el contrario un profundísimo respeto por el buen hacer de ambos Doctores?

- Posible diálogo que pudiere haberse dado alguna vez, o más de una, entre las dos eminencias médicas:

"Doctor Heaton, ésta tiene unos fragmentos muy blandos de bordes bastante irregulares". "Sí, Doctor Lewis, fíjese además en la consistencia. Es bastante pastosa. ¿Le parece que la clasifiquemos según el tipo 6 de nuestra escala?" Y ahí delante, el luctuoso chorizón... en un... no sé.... tubo de ensayo... grande? ¿sobre una superficie de limpio cristal? ¿usaban sus propios zurullos? ¿pedían muestras? "oiga, veníamos por lo de las muestras de caca". Esto SÓLO se puede hacer si uno ha nacido con la dignidad y la impasibilidad propias de la sangre británica... Imagínense a un sevillano en la misma circunstancia, figúrense a sus amigos ¡¡a sus amigos en el bar los fines de semana comentando la jugada!!... que no hombre... que no...

Buscando en Google, con exclusiva curiosidad científica, a fin de poder completar este ficticio blog, he concluido que nadie ha querido actualizar, completar y desarrollar el fastuoso Bristol Stool Chart. Ni siquiera los norteamericanos, que están en todo. Y si lo han hecho, no han querido que Google los descubra. No hay nada posterior a 1997 ni a la obra (nunca mejor dicho) de Heaton y Lewis.

Ello me lleva a formular dos hipótesis: No hay taxonomía de la caca mejor ni más completa que la que ellos hicieron, o bien, nadie se atreve a contradecirles aunque la hubiere. La tercera hipótesis que a ustedes podría pasárseles por la cabeza es que a nadie le interesa el asunto. FALSO. A partir del Bristol Stool Chart han surgido, Damas y Caballeros, páginas que lo analizan, niñas y niños que lo diseccionan, gentes y gentas que lo ríen y lo comentan, y... ¡sí!, ¡ambicionado merchandaising! en forma de camisetitas, llaveritos, adhesivitos y demás material para coleccionistas amantes de la caca.

Por eso valía la pena dedicarles no uno, sino dos posts. Por eso y porque, niñas y niños, estarán ustedes de acuerdo conmigo en que el mundo está lleno, pero llenito de mierda por todas partes, y los únicos que han tenido valor para cogerla con sus manos y clasificarla han sido estos dos señores. Chapeau.

1 comentario:

Gordipé dijo...

Esto de poder ir al médico y, a partir de ahora, poder decirle "mire, Vicente, que estoy en un nivel seis unos días y no me siento bien", pues no tiene precio, qué quieres que te diga.

Qué bueno.