4 de enero de 2011

Habrá que ducharse más

Kenneth, un amigo irlandés, el mismo enero en que se aplicó la Ley Antitabaco en su país y en el resto de Europa:

"Estábamos unos amigos y yo en un bar de copas, y olía raro. Ya no podía ser el humo de tabaco. Y tampoco olía al alcohol de las bebidas ni a ningún producto de limpieza. Al rato nos dimos cuenta de que aquel olor tan desagradable era el de la propia GENTE, ese olor que, desde siempre, había estado camuflado por el del humo del tabaco."