25 de marzo de 2011

Historias de la ITV - El Megane de Orihuela

Llegar a la ITV un viernes, tras atravesar todo Madrid e internarme en territorio semi-desconocido, barrizales, carreteruchas sin señalizar. Llegar, encontrarme una jovial cola de vehículos, y posicionar mi velocípedo tras un (hasta entonces) neutro Megane blanco.

Sus habitantes, una pareja ecuatoriana que evoluciona de la siguiente forma: el sale y entra en el coche, abre y cierra el maletero, saca y mete algunas cosas. Ella mira. Es un no parar, pero a la velocidad ecuatoriana, como a cámara lenta.

Observo. Me percato de que el coche ha sido adquirido en Orihuela. Lo dice debajo de la matrícula. Dato interesante.

Continuo observando. Ecuatoriano macho se percata HOY, AHORA, de que las luces que indican marcha atrás no funcionan. Consternación de ella, que continua sin pronunciar palabra.

Siguen evolucionando. El abre y cierra maletero, hace avanzar y retroceder el coche, entra y sale de él (quizá así vuelvan a lucir esos faritos, como él los llama).

Toma la arriesgada decisión de llevar el coche a un taller inmediato. A los 15' vuelve. Con el problema no resuelto (nótese: no lo ha comprobado en el taller. Lo comprueba aquí, otra vez en la cola).

En esto que pasa por la escena del crimen un ser humano anónimo, rubio y achaparrado, con mono de currante, y aspecto apacible. El ecuatoriano macho le hace señas, le pide ayuda. Ser Achaparrado se arremanga, abre (MILAAAGRO! MILAAAGRO! by Fernando Fernán Gomez) el capó y comienza a toquitear por allí.

Ser Achaparrado, y esto es verídico, todo lo que cuento aquí lo es, responde al nombre de Emilio y posee un sorprendente acento inglés. Todo es muy chocante. Pero el momento más chocante llega ahora.

Emilio Achaparrado le pide algo a Ecuatoriano Macho. Ecuatoriano Macho (ATENCIÓN AL DATO) abre por enésima vez el maletero del coche, y extrae de él la mitad de un ventilador de pie totalmente ruinoso de la que cuelga su correspondiente cable. Apoyando el susodicho ventilador en el asfalto, armado con un destornillador, parte un trozo de cable que le ofrece muy solícito a Emilio Achaparrado.

Emilio Achaparrado lo pela con los dientes y una maestría loable, y se lo lleva a la parte de delante. El capó continua abierto. Lo que ha hecho con ese cable pelado, dónde lo ha metido y para qué, es un completo misterio.

5' minutos de reloj después, Emilio Achaparrado le comunica al Ecuatoriano que la caja de cambios está mal, y que lo vuelva a llevar al taller. Acto seguido, se va con su amigo que estaba detrás de mí en la cola con una Harley, y que ya no tiene que esperar más, no sé por qué.

20' después vuelve el Ecuatoriano del taller, y las luces de marcha atrás funcionan.

Post dedicado a Emilio. Sé que eres mutante. Tu secreto está a salvo conmigo.

1 prueban puntería:

La Perfida Canalla dijo...

jajajajaja
Que bueno!!!
Achaparrado eres mi heroe!!!
Por cierto soy Perfida
Un saludo coleguita