Me recuerda a un lobo ya herido, acorralado por su propia manada, en el momento en que ve que ya no hay nada que hacer. Con el pelo del cuello erizado, agazapado contra el suelo, cada uno de sus potentísimos músculos soportando un momento de máxima tensión, se ve rodeado de sus congéneres, los que hasta ahora habían sido hermanos de camada, compañeros de juego, inseparables y necesarios aliados de equipo durante una cacería. Lo rodean, lo miran sin ningún rastro camaradería en los ojos, y poco a poco, tensando también cada uno de sus músculos, comienzan a acercarse hacia él, caminando en círculos, muy lentamente.
El lobo no entiende de razones, ni de traiciones, ni de porqués. Sólo sabe que dentro de un eterno minuto, o de una hora fugaz, llegará el primer zarpazo. Es el instinto quien le habla del temor a ese zarpazo, y del lobo que lo dará. El sabe que no podía ser otro, porque en las manadas de lobos, todo tiene un orden y una jerarquía quasi sagradas que nunca se rompen. En los ojos del lobo hay temor, pero tranquilidad, mientras el zarpazo llega y las primeras gotas de sangre brotan y tiñen de rojo la tierra que le vió nacer.
¿Y después? Después sería inútil defenderse. Ni tensar un músculo más. El emitir algún que otro gruñido y fingir que hay unas ciertas ganas de pelea sólo forma parte del ritual. Porque el lobo ya sabe, sabe desde hace muchos días que la batalla está perdida desde antes de empezar.
Así funcionan las cosas en las manadas de lobos, en las de leones, en las de cualquier depredador que se mueva en grupos grandes y duraderos. Cuando un ejemplar digamos que... "se equivoca"... es eliminado, sin piedad.
Así funcionan las cosas para la raza humana porque, no en vano, siempre seremos animales, siempre tendremos instintos, pero además, siempre seremos los mayores y más peligrosos depredadores del planeta Tierra. Así, a zarpazos, es como resolvemos las cosas, y además, a nuestras mil y una virtudes, añadimos la traición, que no existe en el vocabulario ni en los instintos animales, simplemente porque no está dentro de su lógica autodestruirse como especie.
Así, acorralados a zarpazos, se sienten cada día trabajadores que son despedidos, y no apoyados por sus compañeros. Amigos (o más frecuentemente, amigas... es más propio de las mujeres hacer esto...) dentro de un grupo que derrepente se vuelve contra ellos sin que entiendan por qué. Mujeres (otra vez, qué casualidad) en un entorno de trabajo que sin la menor explicación se va volviendo hostil por momentos.
Así, como el lobo que por instinto entiende por dónde viene el final, el humano que también lo ve, todavía tiene ganas de preguntar, de cuestionar, de encontrar alguna explicación. Porque aunque sí somos animales, si algo nos diferencia es que sabemos pensar, nos gusta cuestionar el porqué de las cosas, y encontrar a todo una razón de ser.
Y aún así, como el lobo, al final no vemos otra cosa que músculos tensos a nuestro alrededor, miradas que no admiten palabras, y el círculo que se cierra cada vez más...


3 comentarios:
Amiga bala... Gracias por seguirme y por preocuparte por mi. Gracias por ser una "espectadora virtual" de esta telenovela en la que se ha transformado mi vida.
Y bueno, como eres una de las dos personas que saben sobre Bakan (porque este amor ha sido un secreto para todo el mundo, como lo fue para mi por mucho tiempo)creo que es justo revelarte por qué Bakan y yo no debemos de estar juntos.
Bakan, el hombre de mi vida, el único, el mejor, es casado.
Realmente la historia es más larga y complicada como para postearla y sería difícil explicar por este medio cómo es que todo esto ocurrió.
Pero como toda buena telenovela, esta llegó a su fin. Lo que pasó hoy, quedará como lo mejor que me sucedió jamás en la vida y seguiré adelante. Me quedaré con la satisfacción de saber que por una vez en mi vida, alguien me amó tanto como yo a él. Y, que por un breve instante, todo fue perfecto.
Te quiero amiga.
Yo es que casi no me acuerdo de la última vez que ví músculos tensos a mi alrededor.
es mi vision particular de la Crisis 2009 entre otras cosas... en mi empresa vamos a empezar a caer como chicharrones en breve
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