21 de mayo de 2009

Music & Antarctica

Después de muchos días de sarcasmos, ironías, tropezones, un merecido homenaje y alguna que otra cosilla más... hoy me siento delante de la pantalla con una enorme sonrisa en la cara. Además, para variar (para variar 360º), exhibiendo un estado de ánimo que no lo mejoraría ni el más pacífico corderillo. He pasado de 100 a 0 en 0,002 segundos, como haría cualquier Aston Martin DB9 vulgar y corrientito.

La simple combinación de tan solo dos elementos ha logrado el milagro: imagen y sonido.

Amplíen la imagen...


...y no dejen de mirarla mientras escuchan esto hasta el final


Me he dejado llevar, y cuando la música ha terminado, he decidido repetir el momento un par de veces; continuar mirando la misma imagen, volver a escuchar el mismo sonido, y de esta manera regalarme casi 10 minutos más con otros pensamientos diferentes que se entrecruzan, vuelan, flotan, vienen y van, mientras la sonrisa de mi cara se va abriendo de nuevo poco a poco, hasta que al final, cuando todo termina, miro mis ojos de felicidad en el espejo y pienso en lo bien que me ha sentado pasar un ratito en la nada mental.

No hay comentarios: