7 de septiembre de 2013

Y cuentan que los bomberos y la policía vieron mis bragas...

Basado en hechos reales sucedidos el 12 de septiembre de 2011 en mi domicilio.
 
Ayer tuve noche toledana. A las 2:30 horroroso sonido de camión abajo que me despierta, el timbre, abro, y dos bomberos y un policía en MI HOGAR, buscando fuego. Yo que digo que he encendido velas pero que las apagué todas. Hacen incursión en todas las estancias, biblioteca, casa de la piscina, padel court, en fin, en toda mi casa y salen una vez seguros de que yo no he sido.

Toda la callecita taponada por 2 samurs, 2 coches de bomberos, 1 coche selular. Precintos de plástico aislando la Zona ZERO. Tensión en el ambiente. Yo asomada a mi terraza con lo primero que pude agarrar cuando llamaron a la puerta (albornoz rosa) y sintiéndome diva, porque todo el mundo miraba hacia arriba, y claro, yo hacia abajo. En un brevísimo momento de inspiración pensé arrancarme con un "hey, sí, hola" y empezar a cantar "Don't stop me now" de Queen o algo de la Jurado, ambas opciones MUY adecuadas para ese momento.

Linternas, escala de bomberos que empieza a desplegarse hacia arriba desde el camión hacia azotea. Mangas a punto. Mucha emoción.

No encuentran fuego en ninguna parte del edificio, la escala baja como a los 15' y hace una breve parada, JUSTO a la altura de mi terraza, donde estaba yo con mi albornoz, y TODAS MIS BRAGAS TENDIDAS en la cuerda (sí, las VIEJAS TAMBIÉN). Lo más positivo que puedo aportar de este instante concreto es que tiendo las bragas en una multipinza, por lo que no se ven con todo detalle.

A la media hora o 45' de estar allí, se van como han venido y yo me desvelo. 

Cabecín, uno de los polis que entró en mi morada, escribe un sesudo informe en el coche selular. Es Cabecín porque tenía un cráneo absurdamente pequeño.

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